
No sé cómo es posible que esta escritora chilena haya permanecido fuera de mi radar durante tanto tiempo. Nació en Chile en 1910 y, a los nueve años, se trasladó a París, donde terminó la secundaria y comenzó sus estudios universitarios. Haber estado en el París de Hemingway, Joyce y Gertrude Stein durante los años veinte, y siendo además de la misma generación, ¡guau!
Después de terminar sus estudios, volvió a Chile, donde inició una relación con un piloto. Cuando la relación terminó, no lo aceptó bien e intentó suicidarse. Más tarde se casó con un hombre gay que —supongo— buscaba una vida burguesa, como era habitual en aquella época.
Tiempo después volvió a encontrarse con el piloto e intentó matarlo, disparándole tres veces. Sin embargo, el hombre sobrevivió. En el proceso penal que siguió, su ex amante exoneró a María Luisa Bombal de toda responsabilidad. En Estados Unidos algo así sería difícil de imaginar; supongo que la jurisprudencia chilena de la época era más flexible en cuestiones de honor. Una vez concluidos todos los trámites judiciales, se marchó a Buenos Aires y posteriormente a Estados Unidos, donde se casó con un supuesto conde francés. En Buenos Aires conoció y entabló amistad con Borges y Pablo Neruda.
Murió en 1980, a los setenta años. Escribió dos novelas —quizá tres, según cómo se clasifiquen algunas de sus obras— además de varios relatos